El tiempo.

Estas semanas han sido extrañas. Un día parece que por fin te solté, y el otro mi mente se aferra a los recuerdos y a la esperanza de que regresaras. Me gustaría saber como me soltaste. No es reclamo, solo dímelo, para estar bien, para estar mejor. Mis amigos me dicen “supéralo”. Pero es que como se supera la historia más real que he vivido en mi vida??? A la persona por la que más he sentido???. Quien se ha enamorado de verdad sabe que hay historias que realmente nunca se olvidan. Pasan a otra parte de nosotros, una parte que no puede seguir ahi porque te hace daño. Pero lo real no se olvida nunca.

Hay veces que en mi mente pasa, como sería verte otra vez. En si sentiríamos lo mismo. Pero, no te preocupes, no volveré a insistirte nunca más, pues eso fue lo que me pediste. No volveré a molestarte, ni a suplicarte nunca más. Y no es porque hubiera dejado de quererte o porque ya no quiera que formes parte de mi vida, si no porque entendí, que eres tú el que no me quiere en su vida. Y ni tú te mereces sentirte tan importante, ni yo tan miserable.

Hablabas mucho de quererme, pero nunca de quedarte. Hablabas mucho de luchar, pero nunca de parar la guerra. Hablabas mucho del futuro, pero hacías cosas como si no quisieras estar en el. Hablabas mucho de promesas, pero siempre las rompías, pues hacías lo que prometías no hacer una y otra vez. No es que no lo sintieras, se que lo hiciste… solo que no se porque mentías en todo lo demás. Fue increíble la ilusión que tuve contigo. Fue increíble cada momento que vivimos. Y descubrí que las almas gemelas existen. Lamentablemente en esta historia nuestras almas no estarán juntas y aunque me duele como no te imaginas, tengo que dejarte ir. Me habían dicho que el amor dolía, pero nunca imaginé que tanto.

A veces uno necesita caerse y chocarse con la misma piedra, para darse cuenta que ese amor no te está haciendo bien y que ya aprendiste lo que tenías que aprender de esa persona, para poder seguir adelante. No podemos elegir que alguien nos quiera, pero si podemos elegir hacer y dar todo lo bueno que tenemos para que ese amor, un día, nos llegue de vuelta. Quizás no sea esa la persona correcta, pero aprendes a quererte bien “equivocándote con ella”. No me quiero ir, pero tengo que hacerlo. Tus acciones golpean tan fuerte, que ponen en duda tus palabras. No me quiero ir, de echo, me voy queriéndome quedar.

Me pareció injusta la despedida para esa gran historia. Todo en un adiós, sin abrazos, sin besos. Con las palabras educadas, pero hirientes. Nos merecíamos más que esa despedida, pero a fin de cuentas, merecíamos algo imposible, que estaba entre un adiós y el para siempre. Así que me guardo la despedida y me quedo con esa canción que me cantabas, esos besos que me dabas, esas caricias únicas y estas letras que te escribo. Es curioso como toda la gente sale de tu vida y solo quedan esas letras que escribes cuando los extrañas, pero sabes que están bien, allá lejos, donde están. Todos tenemos una persona especial en la vida…

Y para mi esa persona eres tú!

Publicado por Nana Escobar

Hay amores por los cuales vale la pena perder el sentido de la razón y la decencia. Ustedes me entienden, una entrega total, aunque ya conocemos el final, todos terminan... Pero qué bonita experiencia!! 😌

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