Así seremos siempre morrr

Que mejor día que hoy, que hace un año me pidió por teléfono que fuéramos novios, 24 de diciembre de 2022, te acuerdas?. Hoy no lo molestaré mandándole esos mensajes que parecen una biblia, total, usted nunca contesta. Yo no puedo seguir atada a usted por siempre cuando usted no quiere estar conmigo. Ambos sabemos que el sentimiento seguirá intacto, pero nuestro tiempo ya pasó y solo queda aceptarlo. Deseo que sea muy feliz, porque aún con el daño que me a echo, no le guardo rencor. No me busque, será mejor así para los dos. Se que hemos echo esto muchas veces, y cuando me a buscado, siempre me a encontrado… pero a sido porque todas esas veces he querido que me encontrara. Lo importante siempre es que seamos felices. No olvide nunca que somos como dos piezas de un puzzle morrr, dos que encajan a la perfección…

Así seremos siempre, Adiós!

Dar paz, es la mejor forma de querer.

El amor es metaforícamente decir “mira, mi corazón, tómalo, es tuyo”. Usted tiene un poder sobre mi y la persona que ama bien, es esa que renuncia a utilizar el poder que tiene. Es esa persona que sabe que puede lastimarte con una palabra y entonces no la dice, que puede destrozarlo a uno con un acto, entonces no lo hace. Uno no demuestra el amor por lo que da, o por lo que hace, si no por lo que no da y por lo que no hace por el amor que le tiene a esa persona.

Mi ciclo contigo ha terminado. Ya no tengo más para ofrecerte, excepto reproches producto de mi agotamiento emocional. Me niego a continuar en una relación en la que ya no siento paz. Te dejo ir y cierro el capítulo contigo pues el amor no se debe forzar. Después de tomar esta gran decisión, mi amiga me pregunto, “eres feliz?”. Y yo le dije: “feliz no, en paz SI”. En la vida aprendí que no siempre seré feliz, pero ahora estar en paz, después de tanto llorar , es mi gran necesidad. Y es que no es bonito seguir ahí porque nos gusta, aunque nosotras a él no tanto. No es bonito seguir ahí porque lo queremos, pero él no muestra el mismo interés. No es bonito seguir ahí si nosotras queremos más y él nunca nos lo va a dar. No podemos esperar un cambio de alguien que no quiere cambiar. Y es que me rompí a pedazos cuando entendí que él siempre va a ser el amor de mi vida, mi alma gemela, alguien con quien tengo una conexión inexplicable y el hombre con quien quería pasar el resto de mi vida, pero en esta vida no podía ser.

Y por si nunca volvemos a estar como antes, me gustaría que me recordases con cariño, que me recordases como esa persona que intento todo para que de una forma u otra, todo terminase bien, me gustaría que me recordases como esa persona que dio todo de sí misma para que te sintieses bien y que si esas ilusiones hubiesen sido mutuas, habríamos llegado a algo muy bonito. Pero cuando más te aferras a lo que no funciona, más te duele. No vale la pena aferrarse a algo que te hace daño solo porque te hace sonreír de vez en cuando.

Nuestra existencia está llena de pequeñas historias en donde hemos reído, llorado y amado. Solo hay un punto final hasta nuestra muerte, todo lo demás es punto y seguido. Así que aprende a disfrutar lo que tienes. Lamentablemente no existe reembolso para el tiempo malgastado. Y si alejarte de mi te trae paz y tranquilidad, no dudes en no volver. Pero algo si debes saber… NUNCA SE ENCUENTRA DOS VECES A LA MISMA PERSONA, NI SI QUIERA EN LA MISMA PERSONA.

Morrr… Te va hacer falta vida para volverme a encontrar dos veces!!

Te extraño y no lo puedo evitar

Necesito abrazarte, necesito verte y besarte, tenerte al lado y saber que todo está como lo dejamos. Necesito ese momento de reencuentro, necesito quererte por cada centímetro que nos separa ahora. Quiero que me mires y que se te pare el mundo. Que me reconozcas porque conocerme ya lo hiciste en otra vida. Que ese día recuerdes la falta que nos hacemos. Quiero que me mires y que no tengas nada más que buscar porque todas las respuestas, las encontraste en mi.

Fuiste mi vicio maldito; aquel que me hizo perder los sentidos y hasta el orgullo, aunque de ese no tenia bastante. Pero sabes? Disfruté lo que duró, no me puedo quejar. Solo me queda viajar entre mis recuerdos a esos momentos explosivos donde éramos solo nosotros, tú y yo. También tuvimos nuestros momentos de risas y felicidad, cada segundo que me regalaste, cada canción que me dedicaste, cada mentira que me lanzaste y cada lagrima que provocaste, todo se agradece porque al final todo se vuelve experiencia, y eso me ha hecho más fuerte. Y es que a veces lo mejor que alguien puede hacer por nosotros es decepcionarnos. La decepción es lo único que nos quita las vendas de los ojos. Y aunque muy difícilmente, también las del corazón.

¡Qué maldito vicio fuiste! a veces me pregunto si me recordarás, si por tu mente de vez en cuando pasa alguna de nuestras tantas travesuras, en casa de tus padres. Tus manos y las marcas que dejabas en mi piel, cómo tus labios recorrían mi cuerpo y cómo te sabías de memoria los caminos para llegar a mi punto de placer. Aquí aún se te extraña, pero lejos estás mejor, de cerca haces daño. Ya por fin me estoy haciendo a la idea que jamás se volverá a repetir lo que tuvimos, que ya fue y está bien. Eras un vicio que me consumía, me tenías como querías y a tu total disposición, y eso no está bien. Darle tanto poder a alguien sobre nosotros es peligroso, y me tocó aprenderlo a las malas. La única razón por la que no soltamos a la gente que nos daña, es porque alguna vez nos hicieron bien y tenemos la esperanza que vuelva a ser así.

Pero te agradezco que te fuiste, que bueno que ese 10 de febrero no pude convencerte para que te quedarás. Porque merezco a alguien que no dude, merezco a alguien que no tenga miedo de amarme, alguien que tenga la certeza de que quiere estar conmigo y que se decida por mi sin importar las opciones. Que bueno que te fuiste, porque dejaste la puerta abierta para alguien que no dude en quedarse. Dicen que el tiempo cura todo… aunque yo pienso que lo que realmente cura, es lo que hacemos con el tiempo. Ya se cumplió cinco meses y no te he podido olvidar y tampoco quiero, porque contigo fui muy feliz.

Me está costando muchísimo amor dejarte ir. Y también no se como irme y no se si quiero hacerlo. Es una lástima porque yo quería que fuera ahí y no en otro lugar ni con otra persona. Pero no quieres, y no puedo pasarme la vida persiguiendo a alguien así. Saber que oficialmente se acabó, por un lado me da paz, pero por otro me deja un hueco muy grande que no sé si voy a poder recuperar. Que se que si es necesario pero, y ahora que? Si me deja un dolor difícil de entender. Y me hace feliz saberte feliz, me da una tranquilidad inmensa saber que eso que tanto buscabas por fin te encontró. Y que a pesar de que nuestros caminos siempre estuvieron marcados, uno lejos del otro… el amor fue puro, el amor fue real o al menos el mío hacia ti. Nos amábamos no como merecíamos, pero como en ese momento mejor sabíamos. Y por esos breves instantes en los que nos reímos tan fuerte, en los que no nos soltamos, en los que fuimos reales, por todo eso que me regalaste, siempre me va hacer feliz saberte feliz. Tú nunca supiste lo que querías, y yo…

Me rompí queriendo que fueras tú morrr!

Que cobarde no luchar por lo que te hace brillar los ojos.

Porque siempre parece que solo hay una persona en el mundo a quien vamos a amar? Nos rompemos por el y pensamos que nunca más vamos a encontrar a alguien que nos haga sentir igual. El día en que más vulnerable me sentí fue el día que te fuiste, porque sabía que no lo estaba haciendo solo de una persona si no que también lo estaba haciendo de una vida que había construido en base a ilusiones y no a realidades. Te fuiste y una parte de mi quedo indefensa, sola, rota.

Nunca entendí lo que fuimos ni lo que hizo que la magia se esfumase. Me he cansado de hacer hipótesis y buscarte como si aún quisieras que llegase. Me he cansado de creer que querer a medias sirve, que me amabas y que tenías que quedarte. Pero lo único de lo que te culpo es de que ahora tengo miedo, miedo a sentir y volver a equivocarme. No quería que me dejarás ir tan fácil. Quería que se notara que me querías tener en tu vida… hay mucho tiempo invertido en eso que teníamos, tantas risas, momentos felices… y demasiado sexo del que nos gusta, en serio echaste todo eso a la basura? Un año disfrutando el uno del otro. Espero que no te arrepientas de no haberlo dado todo por estar conmigo. Y es que siempre hay una razón por la que conocemos a alguien, sea que usted me necesite a mi o yo le cambie la vida a usted.

No dejé de amarte de la noche a la mañana, deje de amarte poco a poco, en pedazos, con el tiempo. A veces siento que ya no recuerdo como suena mi nombre en tus labios, no recuerdo tus ojos mirándome… y es triste pensar que todo acabará así, olvidando todo lo que viví contigo, sera la única forma de olvidarme de ti. Que los recuerdos sean cada vez mas vagos. Porque me hubiera quedado si me lo hubieras pedido. A veces no creo que te vaya a olvidar del todo. Ya no me acuerdo de tu voz, pero me acuerdo de tus labios. Ya no espero que la Vida nos devuelva. Creo que cada quien está donde debe estar, pues la vida avanza y yo estoy acá… y tu allá, con ella.

Devuélveme al día en que nos conocimos. Cuando hablábamos hasta la madrugada, y nuestra única preocupación era saber si uno había pensado en el otro. Regrésame a cuando aún me querías, cuando era todo para ti, a los días que me decías “te amo”, las mañanas que me despertabas con un “buenos días guapa” y las noches que me decías “sueña conmigo mor”. Ya no recuerdo tu voz diciendo mi nombre. No se si alguna vez te has acordado de mi y has sonreído. Si me echaste de menos aunque fuera por un segundo. Ya no recuerdo tu risa, ni tu olor. Creo que ahora eres un completo desconocido , que no puedo echar de menos porque no se quien eres. A lo mejor nunca supe quien eras y quise la versión de ti que yo sola cree. Y es que hay personas por las que no importa dar un poquito mas, las que un esfuerzo deja de serlo. No intentemos que nos den prioridad, limitémonos a desaparecer cuando no nos la estén dando.

Llego el momento de marcharme. Ya me tengo que ir. Porque es que hay veces que ni el amor puede cambiar a las personas, y es ahí, cuando toca marcharse. Y como duele, irse sin quererlo. Pero siempre hay finales que son los mejores comienzos. Porque por primera vez te has elegido a ti, antes que a nadie. Y aunque fuiste todo lo que soñaba, no bastó solo con soñar. No pude aprender a amar como tú lo haces. Lo intenté siempre. Pero me voy de una manera tranquila porque se que hice todo lo que estuvo en mis manos. Y me di cuenta que así pusiera todo de mi parte, el final llegaría. Y claro que tendrás un lugar en mi corazón siempre. Pero…

A veces necesito distancia, para saber lo que quiero tener cerca!

Vas a ser tú toda la vida.

Hay amores que sin ser los primeros son los que recordamos toda la vida, porque nunca habíamos vivido algo tan intenso. Porque a veces el primer amor llega un poco más tarde, porque lo importante no es la primera persona que llega, es la persona que realmente quieres que se quede. Después de meses de silencio, me di cuenta… que nos sale mejor ser extraños que cualquier otra cosa que pudimos haber sido. Y es que en algún punto, debemos aceptar que hay personas que siempre estarán en nuestro corazón, pero no en nuestra vida. Y eso está bien, porque a veces debemos olvidar lo que sentimos, para recordar lo que merecemos.

Perdí al amor de una parte de mi vida. Tal vez así tenia que terminar, tal vez fue solo un capítulo bonito que me enseñó un millón de cosas. El ya no va a ser el último hombre en mi vida, pero si fue mi primer amor real. Mi alma, mi corazón y mi mente deseaban vivir muchos diciembres a su lado. Un amor que casi se podía tocar. Lo fue, ya no lo es. Porque con el pasado, fue presente, él si era el amor de mi vida. Pero sabes cuál es el verdadero problema? Que ahora es muy difícil conectar. Es complicado confiar en alguien sabiendo que nos cansamos tan rápido. Nos hemos acostumbrado a estímulos nuevos cada poco. Y así es imposible apostar por alguien. El amor incondicional ya no existe, ya no luchamos. Nos da miedo perdernos algo y yo creo que así realmente, así es como lo estamos perdiendo todo.

La primera vez que te fuiste pensé que no te importaba nada y eso me mató, me destrozo, pero ahora no puedo pensar lo mismo. Ahora pienso que nuestra oportunidad paso, y que tarde o temprano las cosas mueren y si no mueren, las tenemos que matar porque… si no nos acaban matando a nosotros. Las heridas siempre van a estar ahi, pero un día dejaran de doler y volveremos a reír, volveremos a amar y sobretodo volveremos a vivir. Siempre he querido que lo nuestro se arreglara, pero han pasado tantas cosas… me has hecho tanto daño, que ya he perdido la fe. La fe de que algún día podamos volver a tener lo mismo que teníamos antes o incluso algo mejor. Así que por mi parte te deseo lo mejor, lo mejor que no pudiste tener conmigo. Y ojalá algún día los dos sepamos hacer las cosas mejor con la siguiente persona que venga a nuestras vidas, aunque contigo …

… no tenia nada que pensar, contigo “si” una y mil veces!

Somos una vez en la vida.

Quiero estar con alguien que se emocione mas que yo por mi cumpleaños. Que cuando escuche una canción que le recuerde a mi, me la mande sin pensarlo. Y cuando me vea bonita, sea lo suficientemente valiente de decírmelo… sin importar que estemos frente a sus amigos. Que llegue a casa con mi chocolate o mi postre favorito por absolutamente ninguna otra razón que verme sonreír. Hay gente que ve atardeceres todos los días y aún así se siguen sorprendiendo y admirando cada día. Ojalá a mi vida llegue alguien que me admire de esa manera. Si voy a estar con alguien es porque me va dar el respeto que merezco, la paz que deseo, el apoyo que necesito y el mejor se-xo que se nos antoje, porque si se ausenta cuando la situación está difícil… Mejor me quedo sola.

Quiero vivir todo lo que no he vivido hasta ahora, porque estaba llorando o tenia ansiedad porque el mundo se me caía encima sin él. Y es que uno se ríe del amor, hasta que le toca ser parte del chiste. Quiero buena gente, quiero risas, quiero pasármelo bien… Tal vez me vuelvan a romper el corazón, pero las veces que se rompa, son las veces que me enamoré, que viví, que sentí… Con las que sentí bonito, o las que simplemente pasé un rato increíble. Al final, nadie nos quita lo bailado, no?.

Y es que me di cuenta que no era un hilo rojo, era apego. Me di cuenta que el que dijo para siempre, fui yo y no la vida. Me di cuenta que lo que no soltamos, nos ata, nos lastima. Me di cuenta que el amor es disfrutar el viaje, sabiendo que el destino se puede cambiar. Y eso no es malo, eso es literalmente la vida pasando. Me di cuenta que el amor soy yo, y que darlo, si es a quien yo quiera y a quien lo merezca, merecerá la pena siempre. A veces la vida se arregla en otros lugares, conociendo a otras personas y mirando otras sonrisas. A veces hay que saltar sin miedo, salir de la jaula y volver a ser.

Todo cambia, cuando uno cambia, cuando cambiamos de perspectivas, de pensamientos, de creencias. Todo cambia cuando comprendemos que no podemos construir una vida positiva si vivimos constantemente con pensamientos negativos. El tiempo es lo único que podemos regalar a alguien y nunca podremos recuperar. Porque vuela, se va, corre más rápido de lo que se puede detener. Y un día cierras los ojos y el verano ya ha terminado, y te ves en pleno marzo… por eso no hay que dejar para un mañana que nunca llega, lo que sabes que puedes empezar hoy. Porque de repente te das cuenta de que todo a terminado, de verdad. Ya no hay vuelta atrás. Lo sientes. Y Justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo. Y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. Mucho antes. Y es ahí, Justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por mucho que nos esforcemos ya nunca vamos a sentir lo mismo.

Hagamos lo que sintamos, no estamos aqui para siempre!.

Mayo 19, 2022

Hoy hace un año estaba contigo. Es curioso pasar por el mismo día pero ahora tu en tú vida y yo en la mía. Desconectados, casi como en universos paralelos, más lejos que nunca. Y aunque estemos a tan sólo un mensaje, parece un delito escribirnos. y aquí estás, aquí sigues, no te vas y no te quedas. Tienes un pie dentro para que no te olvide y el otro fuera para salir corriendo en cuanto mi corazón se derrumbe. Estas, pero estas a medias porque no sabes como quedarte, pero tampoco has sabido irte… al menos no por completo.

Estuve mucho tiempo esperando a que volvieras, porque pensaba que lo bueno siempre lo hacia. Hasta que me di cuenta de que lo que siempre vuelve es lo que es real, lo que nunca quiso irse. Y no sabes como me dolió darme cuenta de que tú no ibas a volver, que mi vida tenía que seguir, sin ti y sin la esperanza de que en algún momento de la vida nos volvería a cruzar, porque tú no querias y eso nunca lo quise entender. Y tal vez no lo notaste, pero hice muchos intentos para seguir siendo parte de tu vida. No quería perderte y aunque tal vez mi forma de amar no era la más bonita, pero si la más sincera. Nunca te hubiera lastimado, pero al parecer tu y yo no pensamos igual.

Te extraño, y mucho… pero no te quiero de regreso. Mira que te pienso, te pienso y te vuelvo a pensar. Pero también pienso en mi, entonces no te quiero a mi lado. Es doloroso decirlo pero, a pesar de que te ame muchísimo, estoy aprendiendo a quererme más a mi. Y es que no hay una vez más. Te conocí cuando todo era nuevo y emocionante y las posibilidades del mundo parecían infinitas. Y aún lo son, para ti, para mi, pero no para nosotros. En algún momento entre entonces, y ahora, aquí o allá… no solo nos distanciamos, crecimos. Cuando algo se rompe, si las piezas son lo suficientemente grandes, lo arreglas. Por desgracia, a veces las cosas no se rompen, se hacen añicos, pero dejan huella, y en esos momentos recordare lo hermoso que fue, lo hermoso que siempre será… porque fuimos nosotros y fuimos magia, por siempre.

Me marcaste, como si fuera tinta gris. En los días nublados, apareces, como una incógnita que nunca tuvo fin. Me hiciste daño, pero ahora duele menos y lo entiendo… te conocí para conocerme a mi. Despedirme de ti me costó bastante. Pero despedirme de esa versión mía que solo conocía contigo… me costó mucho más. Y es que en el fondo uno siempre sabe cuando tiene que irse, cuando deja de funcionar, pero da miedo. Como dice una canción que escuché: “Hay tantos con quien estar, pero no con quien ser”. Y siempre a todos nos asusta un poco el no encontrar un rincón en donde encajar, en no encontrar con quien lucir despeinada, despreocupada, triste, con miedo, con quien ser como cuando nadie te mira. En el fondo muchos se quedan por miedo, no por amor.

Y si ese fue el final de todo, entonces que así sea. Me dolió con toda el alma, pero soy creyente de la filosofía…

De los “nuevos comienzos!”

Me encanto como el destino te puso en mi vida.

Te echo de menos, te echo de menos más que ayer, pero quizás menos que mañana. Quiero escuchar tu risa, encontrar en tus ojos los míos. Te echo de menos porque todo me sigue recordando a ti, hasta en aquello en lo que pareces no estar, apareces. Te echo de menos cada vez que escribo, porque aunque mi cerebro no quiera escribirte, mi corazón es el que te termina escribiendo algo que tal vez nunca vas a leer. Y es que hay personas que pueden cambiarte la vida, aunque no puedan quedarse a vivirla contigo. Nos queríamos pero no funcionó, tú por cobarde y yo por sentir de más… y no quiero culpar al tiempo, porque no fue el momento de compartirnos la vida. Que difícil es no entender con el corazón lo que uno tiene tan claro con la cabeza. Porque en la vida no podemos retroceder y recuperar el tiempo perdido, pero si podemos volver a empezar, siempre.

Siendo sincera, insistí hasta cansarme, pero te estoy dejando ir. Recuerda que te amé con todo mi ser, no fuiste un pasatiempo, contigo quise todo. Quería lograr mis metas, ayudarte a lograr las tuyas… y todas aquellas que en un momento tuvimos. Procuré darte lo mejor de mi, darte tanto amor, incluso del que me hacía falta darme a mi. Contigo me sentía bien, me sentía en casa, podía ser yo misma. No tuve miedo a desnudarme, y no, no hablo del físico. Me enseñaste que el amor era algo bonito y si ya habíamos hecho lo más difícil que fue encontrarnos entre millones de personas, porque no hicimos lo más sencillo???… no perdernos nunca! Es increíble lo fuerte que tenemos que ser para dejar un lugar que amamos. El problema es que creemos que tenemos tiempo.

Quiero que sepas que te extraño, pero que te extraño desde el amor, no desde el miedo. Que te recuerdo con amor y no con enojo, ni tristeza, ni apego. O tal vez, no te echo de menos a ti, si no a la persona que durante mucho tiempo me imaginé que eras. Esa versión de ti que decidí crear en mi cabeza y de la que desde luego, nunca estuviste cerca. Y no digo que sea culpa tuya, pero no hay peor sensación que esa, extrañar algo que no existe… que por más que pase el tiempo aún me duela. No me fui, tú te fuiste. No me despedí, tú lo hiciste por mi. Le di la bienvenida al resto de mi vida sin ti. Y a pesar de no verte, no tocarte y no hablarte… sé que estás, sé que eres en el presente, a pesar de no ser conmigo, pero que serás en mi toda la eternidad. Estoy aprendiendo a ser feliz, a ser contigo pero sin ti. Y es que por fin entendí que contigo no es. Perdón por insistirte tanto, pero es que en serio quería que fueras tú. No pudo ser, pero fue bonito intentarlo. Irse de la vida de alguien con el amor intacto, definitivamente debe ser peor que irse odiándolo.

Lo de pensarte, querer escribirte y que ni siquiera te des cuenta, duele. Me cuesta aguantar las ganas y esperar a que me demuestres algo que cada día tengo más claro que no es cosa de dos. Si encuentras a una persona que te haga verdaderamente feliz, disfrútala sin miedo. La vida no suele ser justa, ni dar muchas oportunidades. Todos somos reemplazables, pero también somos irrepetibles y ahí está la pequeña diferencia. Porque conectar es increíble, pero pretender que eso siempre suceda, es un error. Lo más valiente que se puede hacer por amor, es saber salir a tiempo. Y yo ya me he cansado de equivocarme. Hay amores por los cuales vale la pena perder el sentido y la razón. Ustedes me entienden; una entrega total, aunque ya conocemos el final, todos terminan… Pero qué bonita experiencia.

Nunca será el tiempo, siempre es la persona.

Detenido para siempre.

Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que nos besamos, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble. Y me hubiera encantado saber la hora exacta de ese beso, y que se hubiera quedado detenido para siempre. Si me preguntan si volvería a estar contigo, no sabría que responder, pero lo que si sé, es que mataría por volver a sentir por alguien, todo lo que sentí contigo.

En realidad no te estoy superando, te estoy olvidando y me acostumbro a estar sin ti. Te olvido en el sentido que los recuerdos son cada vez más borrosos y los sentimientos también, aunque sigue ahí, desempañándose de vez en cuando. Es triste saber que la única razón por la que dejará de doler es porque se me habrá olvidado como es estar contigo. Y saber que si lo recordara exactamente como lo sentí, volvería a doler, y amarte tal como hace cinco meses.

Yo hay muchas veces que todavía me acuerdo de ti y me pregunto si tú harás lo mismo… y es lo que me mata. El todavía preguntarme si la persona que más me ha hecho daño en la vida, de vez en cuando, todavía se acuerda de mi. Como si eso me diese esperanzas para seguir manteniendo vivo un recuerdo que lo único que me a dado es dolor. Y es lo que me duele, que todavía, de alguna manera, mi conciencia esté atada a un dolor que siempre va a ser el mismo, un dolor que nunca me merecí en la vida. Y es que, a veces, darle una segunda oportunidad a alguien, es darle otra bala porque la primera no te mato. Ya ni se cuantas oportunidades más te di. No se cuantas veces más vas a tener que decepcionarme para que al fin me pueda alejar. La vida no está hecha para sufrir dos veces por la misma persona. Ya me se la historia y me se el final.

Me digo a mi misma que si te importo, que solo tienes miedo de lo que pueda llegar a pasar entre nosotros y por eso lo arruinas. Justifico todas tus acciones porque no me animo a aceptar que no significo nada para ti. Por más que me duela, sigo aquí. Sigo volviendo cada vez que me hablas y sigo teniendo la misma esperanza que cambies, que esta vez es diferente al resto. Pero una parte de mi está negada a aceptar que no cambiarás. Genere tantas teorías de porque eres así conmigo. Una es que no te importo… la otra, la que más me duele pensar y la única que mi cabeza parece aceptar es que si te importo, te importo tanto que te da miedo. Que me quieres alejar para no terminar sufriendo, que te enamoraste aunque trataste de no hacerlo. Que todo lo que haces es para que yo me aleje ya que tú no puedes. Nunca sabré que sentiste… si es que sentiste algo.

Cuando dejas ir a una persona, una parte de uno se va con ella. Y eso a veces da miedo, porque no sabemos si es bueno o malo. Pero… es bueno. No lo parece al principio y a veces pasa el tiempo y aún no lo parece. Pero para dejar ir, hay que soltar confiando. Confiando en que todo lo que se va es para bien. Confiando en que esa versión de uno que estamos dejando ir, es para que una nueva pueda entrar. Soltar sin miedo a perder, soltar sabiendo que vamos a ganar…

soltar sabiendo que nos vamos a ganar!

El tiempo.

Estas semanas han sido extrañas. Un día parece que por fin te solté, y el otro mi mente se aferra a los recuerdos y a la esperanza de que regresaras. Me gustaría saber como me soltaste. No es reclamo, solo dímelo, para estar bien, para estar mejor. Mis amigos me dicen “supéralo”. Pero es que como se supera la historia más real que he vivido en mi vida??? A la persona por la que más he sentido???. Quien se ha enamorado de verdad sabe que hay historias que realmente nunca se olvidan. Pasan a otra parte de nosotros, una parte que no puede seguir ahi porque te hace daño. Pero lo real no se olvida nunca.

Hay veces que en mi mente pasa, como sería verte otra vez. En si sentiríamos lo mismo. Pero, no te preocupes, no volveré a insistirte nunca más, pues eso fue lo que me pediste. No volveré a molestarte, ni a suplicarte nunca más. Y no es porque hubiera dejado de quererte o porque ya no quiera que formes parte de mi vida, si no porque entendí, que eres tú el que no me quiere en su vida. Y ni tú te mereces sentirte tan importante, ni yo tan miserable.

Hablabas mucho de quererme, pero nunca de quedarte. Hablabas mucho de luchar, pero nunca de parar la guerra. Hablabas mucho del futuro, pero hacías cosas como si no quisieras estar en el. Hablabas mucho de promesas, pero siempre las rompías, pues hacías lo que prometías no hacer una y otra vez. No es que no lo sintieras, se que lo hiciste… solo que no se porque mentías en todo lo demás. Fue increíble la ilusión que tuve contigo. Fue increíble cada momento que vivimos. Y descubrí que las almas gemelas existen. Lamentablemente en esta historia nuestras almas no estarán juntas y aunque me duele como no te imaginas, tengo que dejarte ir. Me habían dicho que el amor dolía, pero nunca imaginé que tanto.

A veces uno necesita caerse y chocarse con la misma piedra, para darse cuenta que ese amor no te está haciendo bien y que ya aprendiste lo que tenías que aprender de esa persona, para poder seguir adelante. No podemos elegir que alguien nos quiera, pero si podemos elegir hacer y dar todo lo bueno que tenemos para que ese amor, un día, nos llegue de vuelta. Quizás no sea esa la persona correcta, pero aprendes a quererte bien “equivocándote con ella”. No me quiero ir, pero tengo que hacerlo. Tus acciones golpean tan fuerte, que ponen en duda tus palabras. No me quiero ir, de echo, me voy queriéndome quedar.

Me pareció injusta la despedida para esa gran historia. Todo en un adiós, sin abrazos, sin besos. Con las palabras educadas, pero hirientes. Nos merecíamos más que esa despedida, pero a fin de cuentas, merecíamos algo imposible, que estaba entre un adiós y el para siempre. Así que me guardo la despedida y me quedo con esa canción que me cantabas, esos besos que me dabas, esas caricias únicas y estas letras que te escribo. Es curioso como toda la gente sale de tu vida y solo quedan esas letras que escribes cuando los extrañas, pero sabes que están bien, allá lejos, donde están. Todos tenemos una persona especial en la vida…

Y para mi esa persona eres tú!

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar