Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que nos besamos, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble. Y me hubiera encantado saber la hora exacta de ese beso, y que se hubiera quedado detenido para siempre. Si me preguntan si volvería a estar contigo, no sabría que responder, pero lo que si sé, es que mataría por volver a sentir por alguien, todo lo que sentí contigo.
En realidad no te estoy superando, te estoy olvidando y me acostumbro a estar sin ti. Te olvido en el sentido que los recuerdos son cada vez más borrosos y los sentimientos también, aunque sigue ahí, desempañándose de vez en cuando. Es triste saber que la única razón por la que dejará de doler es porque se me habrá olvidado como es estar contigo. Y saber que si lo recordara exactamente como lo sentí, volvería a doler, y amarte tal como hace cinco meses.
Yo hay muchas veces que todavía me acuerdo de ti y me pregunto si tú harás lo mismo… y es lo que me mata. El todavía preguntarme si la persona que más me ha hecho daño en la vida, de vez en cuando, todavía se acuerda de mi. Como si eso me diese esperanzas para seguir manteniendo vivo un recuerdo que lo único que me a dado es dolor. Y es lo que me duele, que todavía, de alguna manera, mi conciencia esté atada a un dolor que siempre va a ser el mismo, un dolor que nunca me merecí en la vida. Y es que, a veces, darle una segunda oportunidad a alguien, es darle otra bala porque la primera no te mato. Ya ni se cuantas oportunidades más te di. No se cuantas veces más vas a tener que decepcionarme para que al fin me pueda alejar. La vida no está hecha para sufrir dos veces por la misma persona. Ya me se la historia y me se el final.
Me digo a mi misma que si te importo, que solo tienes miedo de lo que pueda llegar a pasar entre nosotros y por eso lo arruinas. Justifico todas tus acciones porque no me animo a aceptar que no significo nada para ti. Por más que me duela, sigo aquí. Sigo volviendo cada vez que me hablas y sigo teniendo la misma esperanza que cambies, que esta vez es diferente al resto. Pero una parte de mi está negada a aceptar que no cambiarás. Genere tantas teorías de porque eres así conmigo. Una es que no te importo… la otra, la que más me duele pensar y la única que mi cabeza parece aceptar es que si te importo, te importo tanto que te da miedo. Que me quieres alejar para no terminar sufriendo, que te enamoraste aunque trataste de no hacerlo. Que todo lo que haces es para que yo me aleje ya que tú no puedes. Nunca sabré que sentiste… si es que sentiste algo.
Cuando dejas ir a una persona, una parte de uno se va con ella. Y eso a veces da miedo, porque no sabemos si es bueno o malo. Pero… es bueno. No lo parece al principio y a veces pasa el tiempo y aún no lo parece. Pero para dejar ir, hay que soltar confiando. Confiando en que todo lo que se va es para bien. Confiando en que esa versión de uno que estamos dejando ir, es para que una nueva pueda entrar. Soltar sin miedo a perder, soltar sabiendo que vamos a ganar…
soltar sabiendo que nos vamos a ganar!