Cuando por fin entendí que fui el proceso, más no el destino final… y eso está bien!. Quien nos dijo que el amor tenía que durar para toda la vida??? Que dure lo que tenga que durar, que nos enseñe lo que nos tenga que enseñar… y estoy segura que voy a poder amar de la misma manera como amé a mi ex a la siguiente persona que venga. Porque esa capacidad de amar, vive en mi!! Esa capacidad de amar no depende de esa otra persona, esa capacidad de entregarme, de amar, de querer, de soñar, de pensar en familia… todo eso vive en mi, independiente de quien tenga yo enfrente.
Estamos tan ocupados pensando en esa persona que nos mintió, nos dejó, nos trató mal, nos engañó… que no estamos dejando que llegue el bueno. Lo diré de otra forma, estamos dejando que esa persona ocupe un lugar en nuestra vida, un lugar que NO ESTÁ OCUPANDO, incluso directa o indirectamente solo con seguir pensando en el, ya está ocupándolo y eso no nos esta dejando conocer a la persona correcta.
Y es que… no me elige, pero tampoco me suelta. No me ama, pero no dejas que alguien más lo haga. No quiere estar conmigo, pero tampoco quiere que yo esté con alguien más. Hoy si, mañana no se. Así es él. Y lo único que me queda… es soltarte. Porque yo soy de las que se arriesgan y me tiro a la piscina sabiendo que no hay agua. Que cuando salte, llamarán al médico porque me voy a romper todos los huesos y escuchando de fondo “te lo dije” de mis amigas. Pero soy de la firme creencia que cualquier fracaso compensa, antes que quedarme con la incertidumbre de “que hubiera pasado si…?”.
Pero la vida está para esto, para vivir y arriesgarte. Y quizás te tires a la piscina y te rompas un brazo porque no hay agua. Pero con el tiempo el brazo va a volver a su sitio y de eso también habrás aprendido. Pero puede que también te tires a la piscina, haya agua hasta arriba y darte el mejor baño de tu vida, de esos que te acordarás siempre. Porque la vida es eso, que a uno le pasen cosas y mientras te ríes, lloras, te enamoras, te rompen el corazón, conoces a la gente con la que quieres compartir toda tu vida, mientras pasa todo eso… estás viviendo.
Creo que hay amores que nunca terminan. Que aunque se separen, siguen sintiendo esa conexión a kilómetros de distancia y a meses y años de silencio. Que se miran por la ventana, mirando al cielo y se preguntan: “que estará haciendo en este momento?” Y sin tener la certeza, sienten que ninguno de los dos ha olvidado al otro. Y que por más tiempo que haya pasado, solo parece una pausa, esperando el momento para reunirlos otra vez.
Deja de esperar que todo sea perfecto, hazlo de todas maneras… 🤍