Te extraño y no lo puedo evitar

Necesito abrazarte, necesito verte y besarte, tenerte al lado y saber que todo está como lo dejamos. Necesito ese momento de reencuentro, necesito quererte por cada centímetro que nos separa ahora. Quiero que me mires y que se te pare el mundo. Que me reconozcas porque conocerme ya lo hiciste en otra vida. Que ese día recuerdes la falta que nos hacemos. Quiero que me mires y que no tengas nada más que buscar porque todas las respuestas, las encontraste en mi.

Fuiste mi vicio maldito; aquel que me hizo perder los sentidos y hasta el orgullo, aunque de ese no tenia bastante. Pero sabes? Disfruté lo que duró, no me puedo quejar. Solo me queda viajar entre mis recuerdos a esos momentos explosivos donde éramos solo nosotros, tú y yo. También tuvimos nuestros momentos de risas y felicidad, cada segundo que me regalaste, cada canción que me dedicaste, cada mentira que me lanzaste y cada lagrima que provocaste, todo se agradece porque al final todo se vuelve experiencia, y eso me ha hecho más fuerte. Y es que a veces lo mejor que alguien puede hacer por nosotros es decepcionarnos. La decepción es lo único que nos quita las vendas de los ojos. Y aunque muy difícilmente, también las del corazón.

¡Qué maldito vicio fuiste! a veces me pregunto si me recordarás, si por tu mente de vez en cuando pasa alguna de nuestras tantas travesuras, en casa de tus padres. Tus manos y las marcas que dejabas en mi piel, cómo tus labios recorrían mi cuerpo y cómo te sabías de memoria los caminos para llegar a mi punto de placer. Aquí aún se te extraña, pero lejos estás mejor, de cerca haces daño. Ya por fin me estoy haciendo a la idea que jamás se volverá a repetir lo que tuvimos, que ya fue y está bien. Eras un vicio que me consumía, me tenías como querías y a tu total disposición, y eso no está bien. Darle tanto poder a alguien sobre nosotros es peligroso, y me tocó aprenderlo a las malas. La única razón por la que no soltamos a la gente que nos daña, es porque alguna vez nos hicieron bien y tenemos la esperanza que vuelva a ser así.

Pero te agradezco que te fuiste, que bueno que ese 10 de febrero no pude convencerte para que te quedarás. Porque merezco a alguien que no dude, merezco a alguien que no tenga miedo de amarme, alguien que tenga la certeza de que quiere estar conmigo y que se decida por mi sin importar las opciones. Que bueno que te fuiste, porque dejaste la puerta abierta para alguien que no dude en quedarse. Dicen que el tiempo cura todo… aunque yo pienso que lo que realmente cura, es lo que hacemos con el tiempo. Ya se cumplió cinco meses y no te he podido olvidar y tampoco quiero, porque contigo fui muy feliz.

Me está costando muchísimo amor dejarte ir. Y también no se como irme y no se si quiero hacerlo. Es una lástima porque yo quería que fuera ahí y no en otro lugar ni con otra persona. Pero no quieres, y no puedo pasarme la vida persiguiendo a alguien así. Saber que oficialmente se acabó, por un lado me da paz, pero por otro me deja un hueco muy grande que no sé si voy a poder recuperar. Que se que si es necesario pero, y ahora que? Si me deja un dolor difícil de entender. Y me hace feliz saberte feliz, me da una tranquilidad inmensa saber que eso que tanto buscabas por fin te encontró. Y que a pesar de que nuestros caminos siempre estuvieron marcados, uno lejos del otro… el amor fue puro, el amor fue real o al menos el mío hacia ti. Nos amábamos no como merecíamos, pero como en ese momento mejor sabíamos. Y por esos breves instantes en los que nos reímos tan fuerte, en los que no nos soltamos, en los que fuimos reales, por todo eso que me regalaste, siempre me va hacer feliz saberte feliz. Tú nunca supiste lo que querías, y yo…

Me rompí queriendo que fueras tú morrr!

Publicado por Nana Escobar

Hay amores por los cuales vale la pena perder el sentido de la razón y la decencia. Ustedes me entienden, una entrega total, aunque ya conocemos el final, todos terminan... Pero qué bonita experiencia!! 😌

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